El “estado Radiohead” no es como el “estado Nirvana“, porque en este último al menos te quedan esas ganas de romper todo al ritmo que te partís los dientes pero conlleva cierta actividad, auto-destructiva pero actividad al fin.
El “estado Radiohead” es más bien anoréxico, convalesciente, un tanto mazoquista y con el romanticismo de un vampiro […]
Crisis devenidas de tanta desterritorialización, de la inestabilidad afectiva que te produce el traspaso a sitios culturalmente diferentes, cuestionamientos que inevitablemente hacen mella en los procesos productivos: es una necesidad vital para mí esta singularización, sin desmerecer el valor inconmensurable que encuentro en los trabajos grupales, equipos de trabajos donde he encontrado lo mejor […]
Tratar de ver (y atravesar) lo que no sé ve.
maldita niebla…
“2500 horas frente a una computadora: ser una mujer independiente vale la pena”
Dice la propaganda de una pomada desinflamante en las paredes del subte- ¿subte?, ¿metro? , me dá igual- en donde también rola hasta el cansancio la vocecita insoportable de un niñito a lá nerd que repite:
“las mujeres son todas iguales, como los […]
…Y escribió Cortazar que los gatos son órbita en ese libro tan lindo que se llama último round que me prestó Nou justito antes de irse a vivir a París y adoptar su propio Teodoro Teodoro chat.
(Yo quiero también quiero ser órbita, con la tranquilidad de un pendulo recorrer lo posible y no marearme.)
Me pregunto cuantas veces se puede repetir un gesto hasta que ese gesto mismo nos fagocita.
Posted in fotos, divague, diario on Jun 21st, 2008 2 Comments »
Quema quema y quema que lo que lo merezca se salvará, parece ser mi lema en estos días y entonces encendí el altillo con ánimo de ser el Caligula de mi pasado, cosas que nunca termino de hacer del todo porque algún papelito me guiña un buen recuerdo y tengo que dejar la fogata-de-archivos-inútiles para […]
Posted in fotos, divague, Rosario on Jun 21st, 2008 No Comments »
Haber estado en una pelicula de Gondry y despertarse en una de Stephen King es casi como ser víctima del sueño de una mala digestión de David Linch: climatológicamente bizzarro y afectivamente precario.
A ver, que pase el siguiente director por la gerencia de mi vida….